Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
Breitbart, cercano a Trump, expuso que el mandatario estadunidense había frenado al premier Netanyahu sobre las negociaciones de Estados Unidos e Irán para finiquitar el conflicto: Israel es un “gran aliado”, pero el arreglo es “mi asunto y de nadie más (bit.ly/4woFtIV)”.
El exhibido espía Barak Ravid –ex soldado del ejército israelí en la unidad 8 mil 200 de espionaje– desde el portal propagandístico Axios intenta desdramatizar la colisión telefónica entre Trump y Netanyahu y carga sus baterías desinformativas abultando el rechazo de Trump a la respuesta de Irán que juzgó “¡totalmente inaceptable! (bit.ly/42vk2YU)”.
Otras fuentes más creíbles y menos comprometidas con Trump y Netanyahu, como RT, exponen otra narrativa del cruento intercambio. RT exhibe la iracundia de Netanyahu: “Israel debe concluir su dependencia del dinero estadunidense (on.rt.com/dppm)” y espera llevar a cero el “componente financiero de la ayuda militar estadunidense” en la próxima década.
Netanyahu culpó a la “manipulación” de las redes sociales del declinante apoyo público de Israel entre los estadunidenses.
En efecto, ya es tendencia bipartidista el cesar el parasitismo financiero de Israel que se calcula asciende “a más de US$300 mil millones en asistencia (sic) económica y militar de Washington desde 1948” que ha convertido a Israel “en el mayor recipiendario de la ayuda foránea agregada de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial”, que representa grosso modo 16 por ciento del presupuesto militar de Israel.
En su clásico estilo desafiante escatológico, Netanyahu confirmó en su entrevista a CBS haber dejado “boquiabiertos” al presidente de Estados Unidos y al “pueblo israelí”, y alardeóque el proceso de destete financiero “inició des-de ahora (sic)” –lo cual suena más a una medida propagandística, quizá, en espera de mejores tiempos que reparen el daño que Israel ha infligido a Estados Unidos en su imagen global.
¿Se atreverá Netanyahu a cesar su intimidad pecuniaria con BlackRock y los banqueros Rothschild?
En pleno “síndrome de negación” de la realidad, el premier israelí rechazó que la guerra en Gaza (¡megasic!) “haya contribuido a la impresión negativa de Israel” de lo que culpó casi enteramente a las redes sociales: “Israel se encuentra sitiada en el frente de los medios, el de la propaganda y no nos hemos desempeñado bien en la guerra de propaganda” cuando “existen muchos (sic) países que manipularon las redes sociales con granjas de bots de direcciones fake, para quebrantar la simpatía de Estados Unidos con Israel”.
¿A poco Israel perdió la “guerra de las granjas de bots” de la que ostenta(ba) el casi monopolio global mediante la “técnica hasbara (bit.ly/47LDwcr)” de los multimedia que controla(ba)?
Vale la pena rememorar cómo los banque-ros Rothschild, creadores de Israel ( remember Carta de Lord Balfour: bit.ly/4nmqZoK), conformaron un “escudo rojo” jázaro (Khazar; bit.ly/3QqemJr) de finanzas y medios de comunicación en Occidente ( v.gr. Reuters), según el libro de Eustace Mullins, Los Secretos de la Reserva Federal (bit.ly/4d5YLuX).
No es un asunto menor que Israel, en la fase aciaga del escatológico Netanyahu, “pierda” la guerra con “la granja de bots con direcciones fake” y empiece su reconversión financiera con la que domina(ba) desde que los banqueros Rothschild resultaron ser los verdaderos triunfadores de la guerra contra Napoleón en Waterloo (1815).
El hoy atribulado premier israelí nunca aceptará que su patológico solipsismo escatológico de su vano proyecto del Gran Israel –que, por cierto, nunca ha existido en forma unitaria e integral, y vulgarmente distorsionado por el rabino lituano (sic) Michael Higger en su libro La utopía judía (bit.ly/4trdjud)” de 1932– haya sido detenido por la triple disuasión conjunta de Irán: el martirologio de la resiliencia chiíta; sus misiles hipersónicos, y su manejo geoestratégico del estrecho de Ormuz (talón de Aquiles de Occidente).
Netanyahu es hoy un lastre para la paz global (incluyendo a Estados Unidos).
Descubre más desde Notiultimas
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
