El menú del día, una institución española amenazada por la inflación

(AFP) El «menú del día» sigue siendo el rey del almuerzo en España, pero con una inflación de en torno al 10%, los restauradores están sufriendo para mantener su módico precio.

Compuesto de un entrante, plato principal, postré y/o café, bebida y pan, con un precio medio de 12,8 euros (12,7 dólares) -según las últimas cifras de la asociación gremial Hostelería de España-, el menú del día está en la carta de la práctica totalidad de los restaurantes españoles.

Y su precio es un señuelo, en un país donde se come mucho fuera de casa. «Todo el mundo lo elige», asegura Sara Riballo, una treintañera sentada en la mesa de una terraza en Madrid. «Solemos optar por el menú del día», porque «al final sale mejor de precio y es más rápido, más variedad», confirma su colega, Estefanía Hervás.

Cada día se sirven de media cuatro millones de menús en este país de 47 millones de habitantes, según Hostelería de España.

Esta combinación imprescindible desciende directamente del «menú turístico» impuesto el 1 de agosto de 1964 en todos los restaurantes del país por Manuel Fraga, ministro del dictador Francisco Franco, para apoyar el floreciente turismo de masas en la costa española.

Según la ley publicada en el boletín oficial de la época, debía contener «como mínimo» una sopa, un plato principal, un postre, un cuarto de litro de vino y pan.

– Barómetro –

Hoy todavía se articula de la misma manera, y se ha convertido en una especie de barómetro de la economía española, explica Emilio Gallego, secretario general de Hostelería de España.

«Es un formato muy, pero muy popular, que es utilizado diariamente en millones de ocasiones en nuestro país», explicó.

Muy preocupada por los efectos de la inflación, esta organización profesional interrogó a sus miembros y comprobó que, entre noviembre de 2021 y abril de 2022, tres cuartas partes de ellos subieron el precio de su menú, a pesar de que la inflación aún no había alcanzado su pico de más del 10% este verano.

Y por una buena razón: durante este mismo periodo, el aceite (+42,5% para el aceite de oliva y +96,3% para el resto de aceites), la leche, el pan, la carne, los huevos, la pasta, pero también la electricidad para las cámaras frigoríficas o el gas para las estufas, vieron dispararse sus precios.

«Castigados por el encarecimiento de la energía y las materias primas», los restauradores no han tenido más remedio que repercutir la subida en el menú, dice Hostería de España, con un aumento que oscila entre 1 euro y 1,50 euros (entre un 10% y un 15%).

– «No se va a aguantar» –

En el Café Gijón, establecimiento histórico del centro de Madrid, se sirven cada día 250 menús del día a 15 euros.

Su gerente, José Manuel Escamilla, cree que será inevitable subir el precio en las próximas semanas.

«La luz está disparada, las hipotecas están disparadas y si esto sigue así, no se va a poder aguantar», admite.

Más allá del precio del menú, los restauradores buscan cualquier pequeño ahorro para defender sus márgenes.

Como otro establecimiento de un barrio caro de Madrid, que no quiso ser identificado, y que ahora sólo pide la carne en grandes bloques y el pescado entero, y lo corta o lo prepara en la cocina para que cueste menos, explica su encargado de suministros.

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