¿Por qué el mayor productor de microchips se decidió por EEUU y no por China?

La compañía taiwanesa TSMC anunció a inicios de diciembre sus planes de construir una segunda fábrica en Arizona, EEUU. Esto significa un gran giro en la política de la empresa porque antes todas las bases de TSMC se encontraban en Taiwán. Pero, ¿por qué el gigante taiwanés decidió trasladar su producción al extranjero y no eligió China?

Hay que destacar que Estados Unidos se esfuerza para que las bases de fabricación de semiconductores, concentradas en Asia, vuelvan al país norteamericano, destaca el medio japonés President online. Una de las razones de tal decisión son las tensiones en torno a Taiwán y la guerra comercial entre EEUU y China. Además, las autoridades estadounidenses abogan por proteger su posición como potencia hegemónica, por lo tanto, necesitan aumentar su capacidad para liderar la industria mundial de semiconductores.

Así, la cooperación con TSMC y sobre todo el anuncio sobre la apertura de una nueva fábrica de la compañía en el terreno estadounidense es un gran paso en la competencia con China. Es notable que anteriormente EEUU pidió a TSMC que aumente su producción en el país, incluidos los chips militares utilizados en el caza F-35. La compañía, por su parte, insistió en que era demasiado caro producir semiconductores en EEUU. Sin embargo, ahora parece que la situación cambió significativamente con la decisión de construir una planta en Arizona.

En agosto, las autoridades estadounidenses aprobaron una ley para apoyar a los fabricantes de semiconductores. Como resultado, TSMC recibió las subvenciones que había estado buscando de la Administración Biden y es muy probable que se hayan fijado las perspectivas de menores costos de fabricación en Estados Unidos.

Además, Washington reforzó el embargo de semiconductores contra China. Para precisar, en octubre pasado, el Departamento de Comercio estadounidense informó que EEUU había restringido los envíos de productos de superordenadores y semiconductores a 28 empresas chinas. Además, Estados Unidos instó a Holanda y Japón que se unan a tal política.

TSMC necesita propiedad intelectual y equipos de fabricación de semiconductores en EEUU, así como equipos de fabricación japoneses y holandeses y componentes de gran pureza. La creciente presión de China también debe suponer un riesgo inaceptable para TSMC. En consecuencia, la compañía anunció que producirá chips de próxima generación de 3 nanómetros en Estados Unidos para disponer de un sistema de producción más estable y estrechar las relaciones con los clientes norteamericanos en el fondo de batalla entre dos gigantes EEUU y China por semiconductores.

Hay posibilidad de que la empresa taiwanesa construya plantas adicionales en Japón, sin embargo, el vicepresidente senior de ventas e investigación corporativa para Europa y Asia de TSMC, Cliff Hou, no lo confirmó definitivamente, según informaron los medios locales.

La compañía tampoco tiene planes de abrir sus fábricas en Europa, por lo menos, la propia TSMC no había hecho declaraciones al respecto. Así queda claro que el eje de desarrollo de la empresa se sitúa en Estados Unidos o Japón.

Se espera que esta tendencia a atraer empresas taiwanesas y surcoreanas para mejorar la capacidad nacional de fabricación de semiconductores se extienda a otros países desarrollados en el futuro con el fin de reducir la cuota de chips comprados en el extranjero. Por el momento, EEUU logró fortalecer su posición en el mercado al llegar a un acuerdo de cooperación con TSMC. Aún se desconoce cómo responderá China a su enemigo principal en este sentido.

La compañía TSMC desempeña un papel significativo en el mercado de semiconductores. Según el grupo de investigación Capital Economics, produce más del 90% de los microchips más avanzados del mundo.

Para los países de todo el mundo, la importancia de los semiconductores como productos estratégicos sigue siendo la cuestión primordial. Sin embargo, la situación actual en el mercado muestra que ahora la demanda de equipos relacionados para los gadgets, como los smartphones, está disminuyendo considerablemente. Esto se debe a que la Reserva Federal y el Banco Central Europeo endurecen la política monetaria para mantener la inflación bajo control, lo que repercute negativamente en la inversión de capital de las empresas y en el consumo de los hogares.

Aun así, la situación es muy diferente cuando se trata de la fabricación de semiconductores de última generación. Los esfuerzos para atraer empresas y trabajar en nuevas tecnologías de fabricación a nivel nacional se están intensificando rápidamente. Estados Unidos, Europa, Japón y China están haciendo esfuerzos para desarrollar la industria de semiconductores y reforzar la competitividad internacional.

Sputnik

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