Organizaciones de izquierda reiteran condena a la agresión imperialista contra Venezuela y piden retirada de tropas EEUU de Santo Dgo

El Partido Comunista del Trabajo PCT y la Conferencia Internacional de Partidos y
Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML) reiteran su decidida condena a la agresión cometida por el imperialismo estadounidense contra Venezuela y su pueblo.

De igual manera, demandan la salida de las tropas y equipos militares estadounidenses acantonados en RD, algo que consideran inédito y lacerante a la memoria de los patriotas dominicanos de todas las épocas.

Dichas entidades llaman a las organizaciones revolucionarias, a la clase obrera y a los pueblos del mundo a extraer las experiencias y lecciones necesarias de estos trágicos acontecimientos, cuyas consecuencias aún están en desarrollo.

Venezuela en el marco de las contradicciones inter imperialistas

Las organizaciones firmantes, tildan la acción referida como acto terrorista, a la vez que estiman que ello revela la profundización del «carácter agresivo, expansionista y depredador del imperialismo norteamericano, inscrito en una estrategia definida por sus élites gobernantes para sostener su hegemonía global, recuperar áreas de influencia mermadas en el tiempo y expandirse hacia nuevas zonas en el mundo. Esa orientación se encuentra formulada “sin tapujos” en su Estrategia de Seguridad Nacional 2025».

Las organizaciones de izquierda afirman que el ataque estadounidense contra Venezuela y los acontecimientos actuales deben evaluarse en el marco de las crecientes luchas y contradicciones inter imperialistas que, por ejemplo, tienen como uno de sus puntos críticos la guerra en Ucrania, protagonizada principalmente por Rusia, Estados Unidos y las potencias europeas.

«El ataque norteamericano contra Venezuela no puede separarse del hecho que, hasta hace poco, China absorbía más de la mitad del petróleo venezolano exportado y se erigía como su principal socio comercial; otorgó préstamos consolidándose como su máximo aval financiero; y devino en comprador central de crudo y socio estratégico en financiamiento y comercio».

«En ese marco se inscribe, también la amenaza “gringa” contra Panamá en un contexto de competencia por influencias geoeconómicas; los ataques, sanciones y presiones contra Irán están relacionados con el flujo de petróleo hacia China y las estrechas alianzas de Teherán con Pekín y Moscú; la hostilidad contra Dinamarca por Groenlandia, forma parte de la disputa imperialista por recursos estratégicos, presencia geopolítica y control tecnológico frente a China y los
imperialistas europeos», revelan los grupos denunciantes.

En el documento que hicieron llegar a nuestra redacción, el PCT y la CIPOM, sostienen que «aunque Estados Unidos enfrenta crecientes dificultades para confrontar y contener a sus rivales estratégicos, mediante la supremacía militar busca desplazar y debilitar a sus competidores en regiones ricas en petróleo, minerales y otras materias primas estratégicas, donde estos han consolidado inversiones y comercio».

«Advertimos que los intentos renovados de las potencias imperialistas de re dividir el mundo en zonas de control, dominación y explotación entrañan peligros extremadamente graves para los trabajadores, los pueblos y las naciones. Este proceso constituye una ofensiva destinada a aplastar las luchas de los pueblos por su liberación social y nacional, y profundiza el riesgo de una nueva guerra imperialista. Junto a la agresión militar y política, la ofensiva imperialista está activando proyectos políticos abiertamente fascistas y neofascistas que ganan influencia a escala
mundial».

Al revelar su indignación, condena y repulsa sobre la violación de la soberanía de los pueblos en el susodicho documento, las entidades socialistas amplían:

«Imperialismo, guerra y engaño

Los pueblos del mundo confirman, una vez más y a través de dolorosas experiencias, que cuando las potencias imperialistas hablan de paz, en realidad se preparan para nuevos escenarios de guerra y agresión, saquear recursos y engrosar las ganancias del complejo militar-industrial imperialista».

«Ningún país imperialista acudirá en apoyo de las luchas de los pueblos por la democracia, la libertad y la verdadera independencia. Pese al agravamiento de sus contradicciones y conflictos internos, las potencias imperialistas logran siempre alcanzar acuerdos cuando se trata de salvaguardar los intereses del gran capital y de sabotear las luchas de liberación nacional y social».

«Las tareas de la clase obrera y los pueblos

En este complejo escenario, El PCT y la CIPOML subrayamos una vez más, que la única fuerza capaz de frustrar la agresión imperialista es la lucha organizada de los pueblos, bajo la dirección de la clase obrera, por un orden democrático de liberación social y nacional con perspectiva socialista».

«Urge fortalecer el trabajo de unidad con las fuerzas sociales y políticas interesadas en hacer frente al imperialismo; trabajar por el desarrollo de un amplio frente antiimperialista y antifascista mundial; levantar la lucha contra la guerra, por la paz y la solidaridad internacional de los pueblos; contra la violencia generada por el sistema imperante».

«La unificación y movilización de todas las fuerzas y sectores democráticos, tanto a nivel nacional como internacional, constituye una tarea de primer orden y la solidaridad con el pueblo venezolano agredido es parte de esa agenda de lucha».


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