El mundo en 2023: la guerra en Ucrania, las crisis y la rivalidad entre potencias marcarán la agenda internacional

La competencia entre potencias y las crisis económica y energética marcarán el año 2023

CIDOB destaca los límites de los sistemas de seguridad y gobernanza globales para afrontar retos globales

El año 2023 llegará en una situación internacional de máxima tensión estratégica y de múltiples crisis. La guerra en Ucrania, con su derivada energética, ha cogido el testigo de la pandemia como el gran desestabilizador de la situación mundial.

Según el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB) de Barcelona, 2023 será el año que “pondrá a prueba los límites individuales y colectivos”. La “competición geopolítica global” y “la descomposición de los sistemas de seguridad y gobernanza internacional” impedirán afrontar los retos que plantean la guerra, la inflación, las crisis energética y alimentaria o el cambio climático. Es una sensación de crisis permanente, o “permacrisis”, según CIDOB, que aumentará el descontento social y la protesta.

Repasamos los grandes temas que marcarán la agenda internacional en 2023 y los puntos del mapa que concitarán mayor interés.

La guerra de Ucrania lo condiciona todo

La guerra ha tenido recupercusiones en todo el mundo. Ha acelerado transformaciones en curso, como la energética, y ha contribuido a una crisis alimentaria que se ha dejado sentir en África.

Ha aumentado también la “percepción de descomposición del sistema de seguridad internacional”, considera el centro de análisis barcelonés, y ha revitalizado el papel de la OTAN. Suecia y Finlandia podrían completar su adhesión a la Alianza en 2023.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha advertido que el conflicto será largo. Cuanto más dure, más costoso será. “En los próximos meses, China y Estados Unidos empezarán a interrogarse por los costes, la duración y el grado de apoyo que están dispuestos a mantener”, prevé el CIDOB.

Cualquier posibilidad de negociación (hoy improbable) necesitará “un marco o instrumento que funcione”, ya que los acuerdos de Minsk y la OSCE han fracasado. Tampoco es descartable que se instaure el escenario de un “conflicto congelado”, en el que Rusia prolongue indefinidamente su presencia en el este de Ucrania.

La invasión ha acelerado también la competencia entre las grandes potencias. La tensión armamentística se ha añadido a la competencia comercial, tecnológica, económica y geoestratégica entre Estados Unidos y China. “A pesar de ello, no estamos ante un mundo dividido en dos bloques estancos, sino en plena reconfiguración de alianzas”, apuntan los expertos del CIDOB.

La pandemia sigue lastrando a China

China comenzará 2023 centrada en sus problemas internos, especialmente en la oleada de coronavirus desencadenada tras haber abandonado su política de “cero COVID” por las mayores protestas en años.

La pandemia está dificultando al presidente chino, Xi Jinping, retomar su proyecto de expansión mundial para convertirse en la gran potencia mundial del siglo XXI.

Una de los puntos de fricción con EE.UU. será Taiwán. El pasado agosto, China llevó a cabo maniobras con fuego real, en la peor crisis desde los años noventa del siglo pasado, y Xi no ha descartado la vía armada para conseguir la reunificación.

“En 2023 no veremos una invasión – opina la investigadora del CIDOB Inés Arco – Pero sí veremos que la situación de statu quo se puede mantener hasta el verano, a medida que se acerquen elecciones presidenciales, en enero 2024”. Arco cree que China puede iniciar entonces algún tipo de “ataques híbridos” contra la isla, desde campañas de desinformación a ciberataques, presión económica o incluso alguna demostración militar, para intentar influir en las elecciones.

La UE: entre la división y el “invierno del descontento”

La guerra en Ucrania ha abierto un abismo entre la Unión Europea (UE) y Rusia. Las muestras de unidad, como los paquetes de sanciones, ocultan sin embargo profundas divisiones entre los socios.

“Rusia históricamente ha sido siempre divisiva dentro de la UE”, explica Carme Colomina, investigadora sénior y editora en el centro barcelonés.

“A medida que se alargue la guerra volverá a aflorar la división interna. Francia siempre ha sido la mayor defensora de esa idea de que no puede haber arquitectura seguridad europea que no contemple la relación con Rusia”, añade.

La división es evidente al hablar de un posible salida diplomática. “Hay quienes quieren priorizar un acuerdo paz a cualquier precio y quienes no creen que deba conllevar conciones territoriales”, explica Colomina. La UE también deberá plantearse si está dispuesta a ocupar un posible vacío o un descenso de la ayuda de EE.UU. a Ucrania”.

Europa hará frente también en 2023 a un “invierno del descontento” por los altos precios de la energía, la inflación y la previsible ralentización económica.

EE.UU.: Trump y “la crisis de los hombres fuertes”

Los ingentes recursos que la administración de Joe Biden dedica a apoyar a Ucrania ya están suscitando dudas internas en Estados Unidos. Podrían dedicarse a la economía nacional, que sufre aún las consecuencias del frenazo económico de la pandemia y la posterior inflación. Muchos en Washington temen que el conflicto con Rusia desvíe a EE.UU. de la competición con China.

El 2023 será duro para Biden en la política interna. Los republicanos dominan la Cámara de Representantes y desde ahí pueden paralizar la acción legislativa de los demócratas.

Por ejemplo, respecto al aborto. Sin el apoyo del Congreso, Biden no podrá cumplir su promesa de una ley federal que defienda el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. Más estados de mayoría republicana (como Nebraska o Florida) preparan leyes para limitarlo o prohibirlo.

Las elecciones presidenciales se celebran en noviembre de 2024, pero marcarán también el próximo año. Un Biden envejecido y con ocasionales lapsus de memoria debe decidir si se presentará a la reelección. Al expresidente Donald Trump le ha salido un serio rival para las primarias republicanas: Ron DeSantis, gobernador de Florida.

Tras el fracaso de los candidatos a los que apoyó en las legislativas, y con una posible imputación por el asalto al Capitolio, Trump está en horas bajas. El CIDOB relaciona el ocaso del expresidente con el fracaso de Jair Bolsonaro en Brasil o las dificultades de otros gobernantes autocráticos. “Podemos hablar de una crisis de los ‘hombres fuertes'”, apunta Carme Colomina.

Las otras potencias que piden paso en 2023

El año próximo será también el de las potencias regionales, como Turquía, Arabia Saudí o Brasil, que esperan mantener espacios de cooperación abiertos, tanto con E.UU. como con China o Rusia”.

La India sobrepasará a China como el país más poblado del mundo el año que viene, según la ONU. En Brasil, la sustitución de Jair Bolsonaro por Lula da Silva no significa que el bolsonarismo haya desaparecido.

Turquía celebra elecciones en junio. El presidente, Recep Tayyip Erdogan, opta a un nuevo mandato, y se enfrenta a una oposición unida, aunque se ha asegurado de que su principal rival no pueda presentarse.

CIDOB destaca también que el 70% de la población mundial (más de 5.000 millones de personas) vive bajo dictaduras y que la involución democrática gana terreno. La represión y la violencia política se normalizan para anular al contrario o acabar con la disensión interna, como en el caso de Irán, que ha optado por responder con la pena de muerte a las protestas por la muerte de Mahsa Amini.

Crisis venideras y conflictos olvidados

Las ONG han advertido que el conflicto en Ucrania nos ha hecho olvidar otras crisis humanitarias en marcha, como la de Siria, Yemen, los Territorios Palestinos Ocupados o Afganistán. La situación en el Sahel también ha caído en el olvido, pese a los intentos de la diplomacia española para que no se olvide lo que califica de “flanco sur” de la OTAN.

En América Latina, la situación política en Perú (inmersa en una ola de protestas tras el cese de Pedro Castillo) o Argentina (con elecciones presidenciales y legislativas en octubre, a las que no podrá presentarse Cristina Fernández) también reclamará la atención.

CIDOB destaca el riesgo mundial de la “erosión de la cohesión social”. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento económico mundial para el año próximo será del 2,7%.

El riesgo de que una crisis de deuda se amplíará, y pueden producirse brotes de malestar y protestas. Sri Lanka las ha vivido en 2022, y en 2023 los que presentan una situación más inestable son Pakistán, Egipto o el Líbano.

Cambio climático, la crisis que no se detiene

La guerra y la inestabilidad política y económica internacional impiden afrontar las grandes crisis a nivel global, y una de las más acuciantes es el cambio climático.

Tras la decepción de la conferencia climática de Egipto, el activismo ambientalista ha abierto en 2022 una vía desconocida, con las acciones en museos de todo el mundo, que no se sabe hasta dónde puede llegar.

Las emisiones globales de dióxido de carbono van a alcanzar nuevos récords en 2023 y continuarán aumentando en los años siguientes, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Esto alejará el objetivo de reducir las emisiones a cero para 2050.

En 2023 volveremos a ver eventos meteorológicos extremos y grandes incendios advierten desde las organizaciones ecologistas y la propia ONU.

RTVE

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