El motivo del asesinato de Shinzo Abe podrían ser las bases militares de EEUU en Japón

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El porqué del asesinato del ex primer ministro de Japón podrían ser las bases militares estadounidenses.

Tras el asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe esta mañana, se supo que el atacante estaba extremadamente descontento con la política seguida por el primer ministro japonés, uno de cuyos puntos principales era el fortalecimiento de la presencia estadounidense en Japón.

Por el momento, se sabe que a pesar de la asistencia médica de emergencia brindada por Shinzo Abe, el ex primer ministro japonés falleció en el hospital. También, se tiene información de que el ciudadano japonés que lo atacó es un exmiembro de las tropas niponas, y que se opuso categóricamente a las acciones de Shinzo Abe, quien abogó no solo por la preservación de la presencia estadounidense en Japón, sino también por el fortalecimiento del papel de EEUU en las relaciones con Japón.

Los expertos señalan que si el asesinato de Abe está realmente relacionado con la política pro-estadounidense del ex Primer Ministro de Japón, entonces esto puede afectar seriamente la promoción de tales políticas en el futuro, ya que los ciudadanos anteriores de Japón estaban abiertamente en contra del fortalecimiento de la presencia norteamericana en el país.

En tanto, se está llevando a cabo una investigación sobre el ataque a Shinzo Abe, quien fue alcanzado por los disparos de un arma de fabricación casera ejecutados a bocajarro.

El detenido por el atentado, Tetsuya Yamagami, es un hombre desempleado de 41 años y exmiembro de las Fuerzas Marítimas de Autodefensa (Ejército nipón), quien se encontraba “insatisfecho” con el exmandatario por lo que “se dirigió a matarlo”, según dijeron fuentes policiales.

Yamagami, el sospechoso, disparó presuntamente al político con un arma de fabricación casera similar a una escopeta y construida ensamblando varios tubos. La policía registró su domicilio en Nara tras los hechos y halló otros artefactos como pistolas y explosivos.

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El asesinato ha sacudido a un país poco acostumbrado a los crímenes violentos y menos aún a los atentados contra políticos, y en donde se han multiplicado las reacciones de condena, las cuales también han llegado de mandatarios de todo el mundo.

El actual primer ministro japonés, Fumio Kishida, calificó el ataque de “acto de barbarie” en un momento en que el país afronta unas elecciones, y afirmó visiblemente emocionado que “nunca se podrá perdonar”, en una primera comparecencia ante los medios cuando Abe se encontraba aún hospitalizado.

“He sido ministro dentro de su Gabinete y al mismo tiempo, era buen amigo mío con quien he compartido mucho tiempo. Él amaba este país y siempre tenía una visión para su futuro”, dijo Kishida tras confirmarse el fallecimiento de quien fuera su mentor político.

Agencias y AFP