El increíble gol del Mundial Femenino 2023 con el que Nueva Zelanda venció a Noruega (video)

Cinco toques de balón hicieron explotar de júbilo a Nueva Zelanda. En su propio Mundia, con su gente reventando el Estadio Eden Park, y el nervio a flor de piel, la historia no pudo reunir mayor épica. No eran favoritas. Noruega llegaba como Selección predilecta en todas las apuestas y, además, con el impulso de contar con Ada Hegerberg, la brillante estrella que ha dominado el mundo del futbol con el Olympique de Lyon. Pero la noche del debut mundialista Hannah Wilkinson quiso contar una historia diferente.

El gol neozelandés cayó de manera fugaz. Fue un contragolpe tan perfecto que Noruega, con todo y su metódica defensa, no pudo ni siquiera divisar. Primero la salida desde el fondo con un balón largo, luego el el apoyo en la banda, para dejar de frente en la carrera a Jacqui Hand. Su desborde fue rápido e incontrolable. Y como no bastaba nada más con la velocidad, le añadió precisión y técnica a su jugada: envió un pase medido para que Hannah Wilkinson cerrara la jugada con una definición que rompió todos los pronósticos.

La estupefacción podía leerse en los rostros de las jugadoras noruegas. Quizá no era sólo la sorpresa del gol recibido, sino que sabían que a partir de ese momento, y aunque tenían todo el segundo tiempo por delante, iba a ser un reto titánico tratar de marcarle gol a las rivales. No pecó de novatez Nueva Zelanda. Tampoco se dejó llevar por los antecedentes fatalistas: nunca habían ganado un partido en Copa del Mundo, mientras que Noruega acabó entre las ocho mejores selecciones del último Mundial, Francia 2019.

Noruega se fue al frente, pero encontró a una selección bien plantada, que no cedió espacios y que contó con las amenazas suficientes en los contragolpes. Aún así tuvieron sus momentos. Por ejemplo, Frida Maanum tuvo una oportunidad clara ante el arco rival, pero lanzó desviado y no pudo empatar el partido. Nueva Zelanda, por su parte, hizo todo lo posible por extender su ventaja, y se quedó bastante cerca con un potente disparo de Riley que fue desviado por Mikalsen en una atajada espectacular.

Cinco toques de balón hicieron explotar de júbilo a Nueva Zelanda. En su propio Mundial, con su gente reventando el Estadio Eden Park, y el nervio a flor de piel, la historia no pudo reunir mayor épica. No eran favoritas. Noruega llegaba como Selección predilecta en todas las apuestas y, además, con el impulso de contar con Ada Hegerberg, la brillante estrella que ha dominado el mundo del futbol con el Olympique de Lyon. Pero la noche del debut mundialista Hannah Wilkinson quiso contar una historia diferente.

El gol neozelandés cayó de manera fugaz. Fue un contragolpe tan perfecto que Noruega, con todo y su metódica defensa, no pudo ni siquiera divisar. Primero la salida desde el fondo con un balón largo, luego el el apoyo en la banda, para dejar de frente en la carrera a Jacqui Hand. Su desborde fue rápido e incontrolable. Y como no bastaba nada más con la velocidad, le añadió precisión y técnica a su jugada: envió un pase medido para que Hannah Wilkinson cerrara la jugada con una definición que rompió todos los pronósticos.

La estupefacción podía leerse en los rostros de las jugadoras noruegas. Quizá no era sólo la sorpresa del gol recibido, sino que sabían que a partir de ese momento, y aunque tenían todo el segundo tiempo por delante, iba a ser un reto titánico tratar de marcarle gol a las rivales. No pecó de novatez Nueva Zelanda. Tampoco se dejó llevar por los antecedentes fatalistas: nunca habían ganado un partido en Copa del Mundo, mientras que Noruega acabó entre las ocho mejores selecciones del último Mundial, Francia 2019.

Noruega se fue al frente, pero encontró a una selección bien plantada, que no cedió espacios y que contó con las amenazas suficientes en los contragolpes. Aún así tuvieron sus momentos. Por ejemplo, Frida Maanum tuvo una oportunidad clara ante el arco rival, pero lanzó desviado y no pudo empatar el partido. Nueva Zelanda, por su parte, hizo todo lo posible por extender su ventaja, y se quedó bastante cerca con un potente disparo de Riley que fue desviado por Mikalsen en una atajada espectacular.

Otro momento histórico se vivió cuando Tuva Hansen, zaguera de Noruega, cometió penal, con una mano, a los 89 minutos. La jugada fue revisada en el VAR y, una vez confirmada, se dio el anuncio por los altavoces del estadio, algo inédito en la historia del balompié mundial. Para añadir mayor dramatismo, el tiro fue errado: Ria Percival estrelló su cobro en el poste. Hubo vida para la visita, pues además de esa falla, tuvieron nueve minutos en el reloj como tiempo de compensación

Durante los minutos finales, la ansiedad podía verse reflejada en todos lados. Noruega quería alcanzar el empate de manera urgente y comenzó a llenar el área rival de centros que no llegaban a buen fin. Por su parte, en el banquillo, Jitka Klimková, la entrenadora de las anfitrionas, miraba su reloj para saber cuánto tiempo faltaba exactamente para que acabara todo. La espera se volvió infernal porque, además de los nueve minutos, la árbitro dio uno más adicional, en el que Noruega consiguió acercarse al arco neozelandés, pero sin peligro real.

Todo terminó y el grito unánime en las gradas y en el campo recordó la esencia más pura del futbol: no hay nadie que sea invencible. Nueva Zelanda hizo historia y tuvo el privilegio de festejar en casa. Ahora esperarán al lunes, cuando deban medirse contra Filipinas. Noruega buscará enmendar su camino el día martes, al enfrentarse contra Suiza. El Mundial Femenil arrancó con las emociones desatadas.

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