Estado de Trance

124 millones de personas padecen hambre por guerras y desastres naturales

Jesús Antonio Fernández 

Vivimos hoy un estado de trance a nivel mundial. El planeta está asfixiado por todo los efectos contaminantes que en aras del “progreso” no se para de expulsar a la atmósfera, mares, ríos y contra nosotros mismos también. 

No sabemos cuál será la próxima sacudida del planeta si un maremoto, tsunami, lluvia ácida, sequía pertinente, cambio brusco del calor al frio, y así siguiendo con las consecuencias que ello conlleva para la salud mental. Se habla de que sube el nivel del mar pero se sigue construyendo en las costas.

La gente no sale de este circulo en el que está encerrado porque no quiere salir, le parece mejor continuar dejándose manipular que tomar otras decisiones porque cada persona dispone de herramientas y si no las tiene las puede buscar para girar o hacer un cambio en su vida personal que por supuesto repercutiría en lo social.

Lo que está afuera está adentro. La mayoría se encuentra en una situación lamentable a nivel mental. Se sigue insistiendo en los mismos patrones que están ya obsoletos.