Un comandante de Irán ha asegurado que un potente ataque de las fuerzas del país persa ha añadido a pilotos y personal de vuelo estadounidenses en la lista de bajas.
El comandante de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de brigada Mayid Musavi, ha informado del ataque perpetrado este martes por esta unidad de la fuerza élite militar iraní con drones y misiles contra la residencia y el punto de reunión del escuadrón de la Fuerza Aérea de EE UU. estacionado en la base aérea de Al-Kharj, en Arabia Saudí, donde al menos 200 militares estadounidenses habrían resultados muertos o heridos, de los que un gran número eran pilotos de combate.
“Ahora, además de los aviones AWACS, los aviones cisterna y las instalaciones de almacenamiento de combustible, también se ha añadido una lista de bajas y heridos entre las tripulaciones de vuelo al balance de pérdidas y daños del [presidente estadounidense Donald] Trump y el [secretario de Guerra Pete] Hegseth”, ha escrito el general Musavi, en una publicación en X este martes.
Junto con el régimen israelí, Estados Unidos inició a finales del mes pasado una agresión ilegal y no provocada contra la República Islámica, incluyendo ataques a infraestructuras civiles.
Poco después, el CGRI activó la Operación Verdadera Promesa 4, que hasta la fecha ha supuesto la ejecución de al menos 88 rondas de represalias contra objetivos estadounidenses e israelíes estratégicos y de gran importancia en toda la región de Asia Occidental.
Los aviones de guerra y de vigilancia estadounidenses, así como los aparatos logísticos que los apoyan, han sufrido daños importantes durante los contraataques en los que el CGRI ha disparado cientos de misiles balísticos e hipersónicos, así como drones de ataque, contra objetivos designados.
El domingo, el Cuerpo de Guardianes anunció que un dron Shahed-136, valorado en 20 000 dólares, había sido el responsable del ataque que dañó un avión radar de vigilancia Boeing E3 Sentry, valorado en 700 millones de dólares, en una base militar estadounidense en Arabia Saudí.
Considerando que el E3 Sentry, conocido como Sistema Aerotransportado de Alerta Temprana y Control Central (AWACS, por sus siglas en inglés), es un activo clave para el mando, control y vigilancia aéreos de Estados Unidos, el Instituto Quincy destaca en un informe como “más preocupante” la incapacidad de Estados Unidos para proteger sus propias bases en Asia Occidental.
La semana pasada, surgieron informes que indicaban que el personal estadounidense ya no puede vivir ni trabajar en muchas bases militares de la región del Golfo Pérsico, viéndose obligado a trasladarse a hoteles o lugares alternativos, debido a la vulnerabilidad de las bases ante los ataques de drones y misiles iraníes.
Menciona el incidente más reciente en la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudí, donde los misiles y drones iraníes hirieron a 12 militares y dañaron varios aviones, incluido un raro avión de alerta temprana E-3.
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