EE.UU. consume sus municiones mucho más rápidamente de lo que puede producirlas y reponerlas, lo que, según un informe, le impide reanudar ataques contra Irán.
El canal catarí Al Jazeera, en un informe emitido el domingo, destacó que cada vez hay más pruebas de que Estados Unidos está agotando sus municiones y misiles en la guerra contra Irán mucho más rápido de lo que pueden reponerse.
En un comité del Senado celebrado el jueves, el secretario interino de la Marina de EE.UU., Hung Cao, admitió que Washington no está vendiendo más armas a Taiwán “para asegurarse de contar con las municiones necesarias” en un eventual escenario de ataque a Irán.
Pero los comentarios del secretario de la Marina sobre la necesidad de municiones para la guerra contra Irán también ponen de manifiesto otra contradicción entre las afirmaciones del gobierno y los hechos, destacó Al Jazeera.
Crisis de municiones para reanudar guerra contra Irán
El jueves, el informe del rotativo estadounidense The Washington Post reveló que EE.UU. utilizó más interceptores de misiles avanzados para defender a Israel que el propio Israel durante los 40 días de la guerra con Irán.
Durante la agresión estadounidense-israelí, EE.UU. lanzó más de 200 interceptores del sistema de defensa antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), lo que equivale a aproximadamente la mitad de su inventario total, y más de 100 interceptores Standard Missile-3 y Standard Missile-6. En contraste, Israel disparó menos de 100 interceptores Arrow y alrededor de 90 interceptores Honda de David, destacó el informe.
EEUU utilizó casi un tercio de reservas de misiles Tomahawk
A finales de abril, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un centro de análisis con sede en Washington, D.C., advirtió que las fuerzas estadounidenses habían utilizado intensivamente siete tipos de munición críticos, y que para cuatro de ellos habían gastado más de la mitad del inventario previo a la guerra. Entre ellos se encontraban los interceptores THAAD, los misiles Patriot y los misiles tierra-aire SM-3 y SM-6 lanzados desde buques, utilizados para interceptar misiles balísticos.
Según el informe del CSIS, para el 21 de abril, Estados Unidos ya había utilizado más de 1000 de sus aproximadamente 3100 misiles Tomahawk.
La reconstrucción de las siete municiones a los niveles anteriores a la guerra llevará entre uno y cuatro años, a medida que se vayan entregando los misiles en proceso de producción”, indicaba el informe.
Irán conserva 70% de sus reservas anteriores a la guerra
Aunque el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha insistido en que ha suspendido los ataques militares contra Irán en las últimas semanas a petición de los aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico, Omar Ashour, el profesor de seguridad y estudios militares en el Instituto de Estudios de Posgrado de Doha en Catar, afirmó que la disminución de las municiones forma parte de su cálculo para tomar esta decisión.
“Estados Unidos puede reanudar los ataques, pero cada nueva oleada tiene un costo de oportunidad… La pregunta ya no es ‘¿Podemos atacar?’, sino ‘¿Qué recursos estratégicos estamos utilizando para atacar y cómo afectaría eso a los demás frentes [de guerra]?’”, preguntó Ashour.
El informe concluyó que, a pesar de las alegaciones de Trump sobre destrucción de arsenal de misiles de Irán, las evaluaciones de la inteligencia estadounidense indican que Teherán aún conserva alrededor del 70 % de sus reservas anteriores a la guerra.
“[Irán] es capaz de resistir en múltiples dominios y de soportar 21 000 ataques y una decapitación sostenida sin colapsar. No muchos Estados, no muchos regímenes pueden afirmar eso”, destacó Ashour.
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