Dron acuático capturado por Irán revela tendencia del complejo militar-industrial de EEUU

El Pentágono apuesta cada vez más por sistemas autónomos de bajo costo basados en IA, señalan los expertos.

La captura por parte de Irán de un sofisticado dron submarino estadounidense Dive-LDen el estrecho de Ormuz puede revelar mucho más que las características de un arma nueva. El aparato, desarrollado por la empresa Anduril, muestra hacia dónde está evolucionando el complejo militar-industrial de EE.UU.

¿Qué cambios importantes refleja el dron?

El vehículo no tripulado, utilizado por la Armada estadounidense para localizar posibles campos de minas, puede operar de forma autónoma durante largos períodos y alcanzar profundidades de hasta 6.000 metros. Su autonomía le permite navegar, corregir la trayectoria, evitar obstáculos y recopilar información sin depender constantemente de un operador. En teoría, un aparato de este tipo podría emplearse para transportar y colocar minas, señaló el experto militar Aleksandr Timokhin.

El Dive-LD refleja así una primera tendencia: la creciente autonomía de las armas. El Pentágono intenta sustituir parte de los sistemas extremadamente caros por plataformas que puedan producirse rápidamente y en grandes cantidades.

Durante décadas, EE.UU. apostó por armas como los grandes drones y otros sistemas de alto coste. Ahora, busca combinar estas plataformas con miles de sistemas autónomos relativamente baratos, capaces de asumir misiones peligrosas y ser actualizados mediante ‘software’. A modo de comparación, el costo del Dive-LD se estima en 2,5 millones de dólares, mientras que el famoso dron MQ-9 Reaper cuesta 30 millones de dólares.

La inteligencia artificial (IA) es otro elemento central de este cambio. Palantir se ha convertido en uno de los principales proveedores de tecnologías de análisis e inteligencia para el Pentágono. Su sistema Maven Smart System fue utilizado en las operaciones estadounidenses contra Irán este año para apoyar el análisis y la identificación de objetivos. El sistema autónomo de Dive-LD también está basado en IA.

Nuevos y poderosos actores 

Al mismo tiempo, Palantir y Anduril están conquistando rápidamente el mercado de defensa. En 2025, el Ejército de EE.UU. otorgó a Palantir un contrato empresarial con un valor potencial de hasta 10.000 millones de dólares. En 2026, Anduril obtuvo un contrato que podría alcanzar los 20.000 millones durante diez años.

Ambas compañías amplían constantemente sus capacidades. Anduril desarrolla drones, sistemas contra drones, vigilancia y vehículos submarinos, mientras Palantir se especializa en la infraestructura digital que conecta datos, inteligencia y operaciones.

El fenómeno apunta a un cambio estructural. Los gigantes tradicionales de la industria militar seguirán dominando los programas más caros, pero empresas tecnológicas como Palantir y Anduril tendrán cada vez más influencia sobre el desarrollo de nuevas armas.

El futuro del complejo militar-industrial estadounidense probablemente estará marcado por la combinación de IA, autonomía, ‘software’ y producción masiva, concluyó Timokhin. El dron capturado por Irán es solo un ejemplo de esta transformación.


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