Federico Sánchez -FS Fedor-
FE (de errata) DEL SEÑOR ALCALDE
Damas y caballeros, / que se encuentran aquí, apoyándome, entre nardos y claveles / y entre la bruma silenciosa de este espacio, arrobado de tulipanes, / agradezco su comparecencia, que sé que es un sacrificio para todos, /sí, un puro sacrificio que agradezco en el alma, mi alma, / que está sumida en un aura indescriptible, como les explicaré luego. / Debo decirles que vengo de tener un sueño; un sueño / que más que un sueño es una premonición, ha de ser un sobre aviso claro / y preciso sobre la incertidumbre que se nos viene encima, / sobre el objetivo inmediato que nos depara el tiempo, / ese tiempo implacable que no perdona ni convalece a nadie, / y que sabemos que somos esclavos de él y sus designios imprecisos.
Quiero decirles, en medio de tantas inseguridades y aprehensiones, / que vengo de sumergirme en una nostalgia que no creerían nunca, / vengo de una especie de vacío existencial que sería harto decirles / que huele a urticaria, a sinrazón, a maledicencia. / Vengo de salir de un trance de conciencia que me parece / es muy extraño en este mundo torrencial que vivimos hoy, / tan agitado y abusivo, tan inmisericorde y abusivo, arduo y abusivo. / Vengo de tener una especie, cómo les digo, una especie de búsqueda / del yo, de mi alter ego, que nunca sabemos dónde está.
Vengo, repito, de un sueño profundo cargado de emociones, / qué digo cargado, recargado de inquietud por el futuro inmediato / de esta ciudad, que es todo candor, que es todo ternura, que es todo arrebol, / y como si fuera poco, vengo de un futuro incierto, impreciso, / y a la vez, cómo se lo digo, / lleno de incertidumbres y sinsabores, de superficialidades, / que sólo ustedes, mis acólitos impolutos, / podrán salvaguardar, llenándose de gloria por tal hazaña. / Y es por eso que les digo, damas y caballeros, luminarias sagaces, / mis correligionarios de mil batallas, de grandes efemérides, / y es así, repito, que vengo con la solución en las manos, / manos ecuánimes, manos transparentes, en fin, manos Manos, para continuar gobernando este pedacito de patria chica, que con la venia del cielo y de todos ustedes me han preferido / para dirigir cuatro años ha y por supuesto cuatro años más.
Así es, mis acólitos pluscuamperfectos, acérrimos contumaces, / vengo para seguir dirigiendo los designios de esta acrópolis / y que ustedes, repito, que ustedes, descendientes de Adán y Eva, /
perínclitos patriotas míos, del destino y de la Nación, / me han prodigado en la víspera de un nuevo milenio, y sé que tendré / toda su confianza y sabiduría, toda firmeza y apoyatura, su bondad, /
para continuar, Dios mediante y con la venia de todos ustedes, / continuar, repito, con la obra inconclusa y que por fallas técnicas, / escuchen muy bien, por fallas técnicas no pudieron ser culminadas, / principalmente porque la inclemencia del tiempo / es tan estricto como exacto /
y oportuna ha sido su presencia aquí, para darle / seguimiento a tan magna obra /
que marca un hito trascendente en la historia municipal de esta gran ciudad /
de la cofradía, mancomunada y solidaria, Atenas del nuevo mundo.
Y es por eso, mis acérrimos camaradas del nuevo milenio, / que vengo a decirles, ciudadanos y ciudadanas, súbditos del Señor, / que nuestra patria chica pende de un hilo, si no se repite la historia / que históricamente iniciamos hace casi un lustro, / lleno de esperanza y sensatez, de orgullo y entreguismo.
Sí, mis condescendientes, la Metrópolis estará al filo de la navaja, / si ustedes no repiten la historia, históricamente comprobada / como la mejor decisión que lustros atrás hayan tomado otros, / y ustedes, sensatos descendientes de la estirpe visigoda, lo hicieron, /eligiéndome para enderezar los entuertos que otrora autoridades / acometieron, con sus atropellos, sus deslices, sus indelicadezas, / en fin, sus sandeces, y designios imperfectos aún incorregibles, / sumiendo a esta pobre ciudad, ¡oh castigo divino! en un estado / putrefacto, llenos de escollos y caminos imposibles de andar / o de desandar, como si estuviéramos en el mar de las tinieblas.
Vengo, de nuevo quiero decirles, sabihondos, prohombres / de la patria nueva, soñadores como yo de un futuro paradisíaco… / vengo con un sueño, no de promesas imposibles de cumplir, no, / vengo con un escobillón en las manos, como un mago, / y cual arte de birlibirloque, a barrer todos los errores del pasado, / y a reiterarles que si hubo errores en mi pasado, / esta vez será histórico, porque toda caterva de errores / y fallas técnicas será trasquilada con una actuación transparente y pura, / y juro que yo, impertérritos y asiduos colaboradores de la virtud, / que ahora sí lavaré las manchas callejeras sucias e indelebles / y todas las escorias que pudieran quedar inmunes / en mi escritorio administrativo, hasta ahora límpido y cristalino.
Y así será, mis correligionarios de mil batallas. / Y ese es mi sueño, y doy fe y testimonio que así será. / Que nunca lo contrario. / Si cumplo con ese sueño, Dios y la patria me lo premien, si no /
que el pueblo me envíe al círculo de los infiernos danteanos. / Muchas gracias por su impagable y muy bien cara asistencia, / que estén ustedes, damas y caballeros, mis amigos centenarios, / felices y contentos, como de seguro en el próximo cuatrienio / yo lo estaré, cuando me tercien de nuevo la banda de la victoria. /
(¡Aplausos, aplausos. Muuuchos aplausos!) /
¡Gracias y hasta la victoria siempre! /
AJUSTE DE CUENTAS
(pendientes y por cobrar)
Siento, es un decir, siento que el cielo se me viene encima / y pido permiso a mi otro yo para que me libere / de tal aplastamiento. / Siento, repito, que la vida ya no es vida, / ni mucho menos de color de rosas, rojas o amarillas, da igual, / si tú no estás aquí, / aunque la nostalgia asegure que cualquier tiempo pasado fue mejor. / Siento, lo siento en el pecho, a sesenta segundos por minuto, / cómo la taquicardia se apodera de mí y me arrebata / cada vez que mi moneda ¡pobrecita metálica!, / quiere volverse a las minas del minero.
Siento, cómo lo explico sin que se me caiga el cabello, / que, al sentirme próximo a un pozo de oro negro, / la sangre se me alborota, se me hiela en negritud, / y me sobrecalienta el cielo de la boca.
/ Siento, a contrapelo de mi pelo, que la presión arterial altera su camino claro / y hace circular por mis venas un ritmo de vida que baja el ánimo. / Siento, a ver si me entienden, si no se me cae el argumento, / que no todo delito es pecado, en tanto se sabe sobrellevar / cualquier cargo de conciencia. / Siento, en fin, que allá en el cielo como aquí en la tierra, / la vida es un ajuste de cuenta / y hasta los justos pagarán por pecadores.
DECÁLOGO ÉTICO-PROGRAMÁTICO
(cómo planificar su vida y obtener buenos resultados)
Introito:
Al término de esta charla ética, patética y perinteaguda, / los “sobrevivientes”, los más fuertes, los descendientes de Darwin, / podrán alcanzar los más altos honores de su vida, / en tanto objetivos furtivos, pero comprensibles y, / lógicamente, y sin quizás, / para los más pragmáticos y enardecidos, / y así alcanzar la felicidad soñada, todo un éxito rotundo, / que los elevarán a la gloria y probablemente al Record Guinness, / siempre y cuando cumplan las normas al pie de la letra.
Objetivos generales que no deben pasarse por alto, a saber:
1- Sabrán distinguir, sin miramiento y sin mucho esfuerzo, / entre un valor tradicional y uno moderno, /sin que tengan cargo de conciencia, / ni mucho menos resabios y baches históricos. /
2- Podrán concebir, sin penas ni glorias y vanagloriados / por un prurito multitudinario aclamatorio, /que toda idea nueva tiende a revalidar los conceptos viejos, / salvo que su proceder no los enclave en un sueño imposible.
3- Se fijarán percepciones insólitas de alto sacrificio, / jamás vistas ni oídas en sus cortas vidas / de inocentes y inexperimentados, / a menos que quieran agarrar el sartén por el mango / cogiendo los mangos bajitos.
4- Distinguirán que la vida puede ser dulce o amarga, a veces, / transparente puede ser, oculta puede ser, / dependiendo si sienten o padecen o todo les importe un comino.
5- Probarán que el hedonismo como corriente filosófica milenaria, / podrá ser espiritual o material, sublime o gozoso, / ya sea cerrando los ojos, ya sea haciéndose de la vista gorda; / todo dependerá del color del cristal con que se miren las emociones.
6- Sabrán agradecer a sus padres y hermanos y a todo aquél / que les tendió la mano o procuró llevarlos por el camino correcto; / sin embargo, tienen la opción de preferir a vivir sin mirar hacia atrás, / que ya hoy es todo un arte.
7- Comprenderán con facilidad que toda conquista tiene su precio, / que se puede incursionar en la vida a base de sacrificios, / y en caso contrario podrían arroparse, y es una disyuntiva, / con la sábana grande del facilismo.
8- Aprenderán con destreza, con agilidad / y saltando por los aires, / a lanzar el anzuelo sin oportunismo barato, / sin zancadillas ni estropicio, / obviando el costumbrismo consuetudinario de pescar en río revuelto, / siempre y cuando haya marea alta.
9- Sabrán llamarles al pan Pan y al vino Vino, / destacando la distinción entre la realidad y la falsedad, / a menos que se hagan los chicos locos para entender / que la verdad os hará libres.
10- Y finalmente, y como verán es un final feliz, al estilo hollywoodeano, / conocerán, en un uantutrí, el más loable de los objetivos, / esto es, la Ética Profesional, / de modo que sepan colocarse justamente en su pedestal / (alguien por ahí diría ¡donde el Capitán los vea!, y no está mal), /
atendiendo a la coyuntura política o económica, da igual, / y en tanto la circunstancia lo permita, / o sea, ni en la izquierda ni en la derecha, sino todo lo contrario.
Siguiendo este decálogo de objetivos a pie juntillas / sabrán que la vida es una y hay que vivirla…
De:
A TIENTAS, poemas inconversos, 2010.
El autor es Periodista, Publicista, Cronista de cine, catedrático de universidades O&M y UTESA–. Escritor –Poeta, Narrador, Dramaturgo, Ensayista–. Se declara Humanista Universal. FaceBook: Federico Sánchez. Wasap: 809-353-7870. Email: anthoniofederico9@gmail.com.
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