Acopios Literarios -2-:   1.  Contraviniendo (3 poemas)

Federico Sánchez -FS Fedor-

Quiero colocarme a la diestra de mi derecha y me enredo; / decir que la primavera es infinita en tanto llega el verano; / pronunciar la palabra silencio sin que me calle;
sin la vista cerrada ver por el ojo de la cerradura; / apropiarme de los minutos del día sin que llegue mi hora; / petrificar un iceberg sin que se me agüe la fiesta; / a Cristo pedirle un milagro para que no me crucifiquen; / emprender un viaje al fin del mundo en menos de 80 días; /ser un rebelde sin causa, encausada por una causa rebelde; / en la oscuridad del camino ir a tientas en busca de una luz apagada; / haber creado la sensatez el día que Dios nos dejó solos; / con mi conciencia a solas poder vivir cuando muera de multitud; / pedir permiso al paraíso para hacer un pastel de manzana sin Adán y Eva; / exigirle peras al olmo para que la tristeza no se espante con sus gritos.

Quiero ponerme a la diestra de mi derecha y me tuerzo; / revivir la balada de la trompeta, pero desentono en cada intento; / reivindicar al chivo expiatorio y me emperruno a horcajadas de un gato. / Prevengo a mi izquierda de las malas prácticas de su derecha y llora; / le explico que el ultraizquierdismo es el brazo armado del ultraderechismo, / y se entristece buscando, de nuevo, a tientas, el ala moderada.

Quiero instalarme a la diestra de mi derecha y me agacho; / suprimirles la tilde a las íes y parezca más chica ante tanta adultez violenta; / pedir reverencia a la balada del amor, que es augurio, que es ingenua; / sentar en el banquillo de los acusados a la incertidumbre por sus caprichos, / en tanto los de la barra de la defensa ingenuamente se defienden solos.

Quiero ponerme a la diestra de mi derecha y me renco, / y contraviniendo tal absurdo, levanto la mano izquierda y voto en contra.


 2.  A DIESTRA Y SINIESTRA

A tientas, prorrumpo en la “miseria de la filosofía”; y su fin melodioso; / sin ton ni son, trato de ser sin haber sido, siendo lo que soy; / creo inmiscuirme en la multitud y me convierto en nada; / siendo caballo desbocado, subo, en fin, la cuesta de la intolerancia; / como el tuerto en el país de los ciegos, reino a solas riéndome; / entretejo la madera sin el ovillo de una incertidumbre infiel; / la estulticia que arropa a la humanidad hiere mi inteligencia; / toda candidez infantil vale más que mis ansias lastimeras; / proclamo un “sálvese quien pueda” y me abuchean; / por los mares de la esperanza mi nave encalla ya sin velamen; / asumiendo una farsa hipócrita invento un ritual a la apariencia; / al darle al César lo que es del César me devalúo; / dudoso de incruenta asechanza, me encomiendo dócilmente  a la misericordia; / rotos los barrotes de la bacanería, intento escapar por la ladera de la tarde; / como la verdad me hará libre, permítaseme volar libremente; / despavorido en los sinsabores de la época voy a diestra y siniestra, / sintiendo que la esperanza es un mendrugo de pan en manos macilentas. / Pero un pétalo de tristeza se estaciona en el camino.

 3.  LA MORALEJA MORAL DE MIS ZAPATOS

Despréndese de mis zapatos una forma de caminar insidiosa, / que no se la recomiendo ni a mi peor enemigo; / es una forma de actuar, desactualizada, que arroba mi espíritu, / y mis ancestros, robados de su tumba, arrabalizados por el mundo, / en estos momentos se les deben estar retorciendo sus fiebrudos huesitos, / por tanto caminar, por tan inquietos pasos que dan mis zapatos, / que ya no saben cómo desandar el camino y usar la línea recta, / que ya no saben cómo dejar camino real por vereda.

Pende de mis zapatos un swin que no tiene comparación; / parece que se les desamarraron sus cordones en el recodo del camino, / y devolverse sería tropezar de nuevo y con la misma piedra / y ya no sería un negocio redondo, y mucho menos si hay que caminar a pies, / porque si bien es cierto que recordar es vivir, mirar hacia atrás es cobardía y sus vanidades / podrían petrificarse como estatua, y eso no tiene sentido.

Cuelga de mis zapatos un dilema que no los deja descansar; / es como estar entre la espada y la pared, / una encrucijada que no se reciente nunca, una piedrecita molestosa, / un espejo mágico que deforma su imagen de sacrosanto burlón.

Pende de mis zapatos una toma de decisión que cuasi se les tronchan los pasos, / pero les importa un bledo lo que diga la gente, porque no es cuestión / de caminar lentos, tan sólo llegar, sino ir a lo seguro, a pasos de vencedores, / y no hay arma, ni sambenitos que los detengan nunca; / su misión es llegar al fin del mundo a todo costo, / aun tengan que romper corotos, aun tengan que derrumbar altares; / caminar, caminar es su meta, y limpiar sus pies de barros lodosos.

Pende de mis zapatos una moraleja que no se les aleja ni en sueño, / que los tiene locos, y no sólo locos de atar, / y sus próximos pasos son, a contrapelo de vientos y mareas, / conquistar terrenos, para cosechar sus rublos, / aún tengan que echar la moral por el suelo.

     De: A TIENTAS, -Poemario in-converso-,2008.

El autor es Periodista, Publicista, Cronista de Cine, Catedrático -universidades O&M y UTESA. Escritor -Poeta, Narrador, Dramaturgo, Ensayista-. Se declara Humanista Universal.  E Mail: anthoniofederico9@gmail.com.         FaceBook: Federico Sánchez.  Wasap: 809-353-7870.


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