Expertos alertan sobre un final climático de la humanidad

Madrid. El calentamiento global podría desatar un “final climático” para la humanidad si se exacerba o si provoca cascadas de acontecimientos que aún no hemos considerado, o incluso ambas cosas, advirtió un equipo internacional de expertos dirigido por la Universidad de Cambridge, que propone un programa de investigación para enfrentar los peores escenarios, que van de la pérdida de 10 por ciento de la población mundial a la eventual extinción humana.

En un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los investigadores pidieron al Grupo Intergubernamental de Expertos dedicar un informe al cambio climático catastrófico para impulsar la investigación e informar al público.

Mientras, las lluvias dieron algo de alivio a cientos de bomberos que luchan contra el incendio forestal McKinney, en el norte de California, que ya dejó cuatro muertos y amenaza a la ciudad de Yreka, pues el fuego sigue descontrolado, dijeron autoridades.

Rescatistas hallaron a dos fallecidos el lunes en dos residencias distintas a lo largo de la carretera estatal 96, una de las pocas vías de acceso a la zona limítrofe con Oregon, informó ayer en un comunicado el Departamento de Policía del condado Siskiyou. Más de 100 viviendas se han quemado desde que estalló el incendio el viernes pasado.

En el noroeste de Montana, un incendio iniciado el viernes cerca del poblado Elmo se extendía en 66 kilómetros cuadrados ayer, aunque estaba contenido en 10 por ciento. En Idaho, un incendio quemó más de 220 kilómetros cuadrados cerca del Bosque Nacional Salmon-Challis.

En Gran Bretaña, la ola de calor histórico de la semana pasada, provocó una mortalidad de 18.1 por ciento, superior al promedio de los cinco años anteriores. El calor ha sido tan intenso que ha causado la muerte masiva de aves de corral en cobertizos sofocantes, según productores avícolas, lo que ha provocado la intervención de la Agencia de Salud Agrícola y Animal y de los gobiernos locales, informó el diario The Independent.

La sequía y las temperaturas inusualmente altas han elevado la salinidad en el mayor delta de Italia, donde el poderoso río Po desemboca en el mar Adriático, al sur de Venecia. El fenómeno mata los arrozales y las almejas.

El Observatorio Meteorológico de Pekín emitió una alerta amarilla por las altas temperaturas que podrían alcanzar los 35 grados centígrados en la capital hasta mañana.

En Uganda, el balance de muertos a causa de las inundaciones desatadas por las lluvias torrenciales ascendió a 23.

Press, Afp, Ap y Xinhua