Joven asesinado en la Policía fue entregado sano; murió por paliza días más tarde

David de los Santos tenía 24 años de edad y el pasado miércoles fue a la plaza comercial Ágora Mall.

El licenciado en Educación Física habría amenazado de muerte a la dependiente de un establecimiento, de acuerdo a un primer reporte, y luego de dos horas y media caminando dentro del centro comercial, fue llevado al departamento de seguridad del lugar. Allí fue esposado, con las manos delante, por los efectivos privados del negocio.  

Veinte minutos más tarde, a las 8:00 p.m., una patrulla de la Policía Nacional llegó a recoger a De los Santos, para trasladarlo al destacamento Naco, ubicado en la avenida Ortega y Gasset, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte. La policía lo esposó colocando sus manos detrás de la espalda.

Los videos del centro comercial demuestran precisamente eso, y enseñan cuando De los Santos es escoltado por los efectivos policiales.

Un día más tarde fue trasladado al hospital Moscoso Puello y el viernes al Darío Contreras. De los Santos murió el domingo y aunque la institución del orden hizo correr la versión de que De los Santos “pudo haberse autolastimado” durante una supuesta crisis nerviosa, el acta de defunción cita la causa de la muerte como un “trauma contuso craneoencefálico severo” y lo tipificó como homicidio.

La PGR se encarga del caso

Ayer, la procuradora general de la República, Miriam Germán, instruyó a la Dirección de Persecución para que coordine las investigaciones de los casos de ciudadanos que perdieron la vida luego de estar detenidos en cuarteles policiales.

De inmediato, la directora de Persecución, Yeni Berenice Reynoso, se reunió con familiares del David de los Santos, aunque no trascendió lo tratado.

Autoridades del Ministerio Público también se presentaron la tarde de ayer a las instalaciones de Ágora Mall, con fines de investigar a la joven que supuestamente habría sido amenazada por David De los Santos, previo a que fuera retenido por la seguridad del lugar y posteriormente entregado a la Policía Nacional.

Supuestamente, De los Santos había amenazado a la empleada de una tienda. Tras el incidente, sus compañeras salieron en busca de ayuda y agentes de vigilancia de otros comercios y de la plaza comercial buscaron al joven hasta que personal de seguridad procedió a abordarlo. La policía llegó 20 minutos después. 

La joven, empleada de uno de los comercios que funcionan en el centro, fue trasladada por agentes del órgano acusador para ser interrogada, según una compañera, que no quiso ofrecer más detalles. 

“El Ministerio Público vino para aclarar la situación con la joven del problema y fue llevada para sus oficinas para ser interrogada”, comentó a Diario Libre. 

Al ser abordada sobre si ciertamente habían recibido amenazas por parte de De los Santos, sostuvo que no tenía nada que decir. 

A la plaza comercial también se presentaron oficiales de la Policía Nacional y de la Dirección Central de Investigación (Dicrim). 

Abusos policiales preocupan a Derechos Humanos

Las circunstancias de la muerte todavía se investigan, pero ya suman seis muertes en condiciones similares desde marzo, de acuerdo a un reporte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Su presidente, Manuel María Mercedes, los cita por zonas: “Tenemos el caso de San José de Ocoa, tenemos el caso de Santiago, un caso en Villa Riva, anoche se agrega un nuevo caso en San Francisco de Macorís y también tenemos un caso registrado en la Comisión que sucedió en Hato Mayor”.  

Públicamente se han conocido los casos de José Gregorio Custodio, un hombre de 38 años que el pasado 17 de abril fue detenido por agentes de la Policía, en San José de Ocoa y falleció al día siguiente en un hospital. 

También el de Richard Báez, de 30 años, detenido por la Policía en Santiago. Desde el destacamento tuvo que ser llevado al hospital José María Cabral y Báez donde falleció.  

Con informaciones de Diario Libre