La India atribuye a un “error técnico” el disparo de un misil contra Pakistán

Sube la tensión en Cachemira, India y Pakistán aseguran haber derribado aviones

Nueva Delhi, 11 mar (EFE).- La India atribuyó este viernes a un “error técnico” durante un mantenimiento de rutina el disparo de un misil desarmado que cayó en Pakistán sin causar víctimas, tras las protestas del país vecino reclamando conocer más detalles sobre las causas del lanzamiento.

“El 9 de marzo de 2022, durante un mantenimiento de rutina, un fallo técnico llevó al disparo accidental de un misil. El Gobierno de la India ha tomado seriamente nota y ordenado una investigación de alto nivel”, indicó hoy en un comunicado el Ministerio de Defensa indio.

Nueva Delhi también afirmó que el incidente es “muy desafortunado”, al tiempo que señaló que “afortunadamente no se produjeron víctimas mortales en el accidente”.

El misil indio sobrevoló el espacio aéreo paquistaní el pasado miércoles, cayendo en la región oriental de Punjab y dañando varias estructuras civiles.

Con esta declaración, la India salió al paso de las protestas de Pakistán, que horas antes había convocado al embajador indio en Islamabad para trasladarle sus quejas sobre el incidente e instar al Gobierno de la India a investigar lo ocurrido.

En un principio, las autoridades de Pakistán definieron al proyectil como un “objeto volador supersónico”, al desconocer su naturaleza, pese a que informaron que “probablemente era un misil” que no estaba armado.

Además especificaron que habían seguido en todo momento la trayectoria de vuelo del objeto, que recorrió más de 124 kilómetros del espacio aéreo paquistaní

La India y Pakistán han librado dos guerras y numerosos conflictos menores por Cachemira desde 1947.

En 2019, ambas potencias nucleares vivieron su peor escalada militar en décadas, cuando Nueva Delhi aseguró haber bombardeado en marzo un campamento en territorio paquistaní del grupo terrorista Jaish-e-Mohammed (JeM).

Ese grupo reivindicó en febrero de 2019 el atentado en la Cachemira india en el que murieron 42 policías, el peor ataque en la región en tres décadas.

Una tensión que no decreció tras la revocación por parte de Nueva Delhi en agosto del mismo año del estatus especial de semiautonomía de la disputada Cachemira india.