El nuevo portaviones chino envía un mensaje político

Con su creciente flota de portaviones China busca establecerse como superpotencia

Los portaviones no son sólo plataformas de proyección de poder, sino son también herramientas útiles para la política exterior, señaló Michal Thim, columnista del South China Morning Post.

Thim recordó el despliegue de dos portaviones estadounidenses cerca del Estrecho de Taiwán entre los años 1995 y 1996. En aquella ocasión, además de demostrar una capacidad militar que el Ejército Popular de Liberación de China no podía igualar, Estados Unidos envió un claro mensaje político acerca de la posición estadounidense en relación a la independencia de Taiwán.

El lanzamiento del primer portaviones construido por China es un hito para su Marina y para su industria naval. Sin embargo, el prestigio no es la única, ni siquiera la más importante motivación para el país asiático, señaló el autor del artículo.

Desde el 2015, China lleva a cabo una estrategia de defensa activa que movió su perímetro defensivo desde la costa del país hacia las aguas abiertas del océano Pacífico y del mar de China Meridional. Por su parte, los portaaviones dan a la Marina la capacidad de proyectar su poder aún más lejos de sus costas y proporcionar protección aérea para otras embarcaciones de la Armada.

El experto aseveró que las naves marítimas de China pueden jugar un papel en la llamada “diplomacia de cañonero” —resolución de cuestiones de política exterior mediante demostraciones de fuerza—.

“Una diplomacia naval inteligente y un despliegue cuidadosamente ponderado destinado a subrayar el mensaje político de Beijing es un área en la que los nuevos portaviones de China podrían sobresalir”, concluyó Thim.

Sputnik