Multinacionales estadounidenses, en apuros con la subida del dólar

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La rápida subida del dólar desde el inicio del año tiene dos caras para las multinacionales estadounidenses, que buscan limitar las consecuencias del fenómeno.

Para una empresa de importaciones, la disparada del billete verde frente al euro, el yen o la libra británica es una oportunidad pues los productos que adquiere son más baratos.

Pero para una firma estadounidense de exportaciones, los productos entregados en dólares son más caros, con el riesgo de perder clientes. Eso sin contar la pérdida de valor de los ingresos obtenidos en el extranjero cuando estos se convierten en dólares.

Varias empresas ya han revisado sus proyecciones anuales, siguiendo el ejemplo del gigante de la informática Microsoft, que advirtió que su facturación trimestral iba a ser menor en 460 millones de dólares y su beneficio neto sufriría una merma de 250 millones por efecto del tipo de cambio.

Adobe, Salesforce, Biogen, Pfizer, todas estas empresas advirtieron que la rápida subida del dólar al inicio del año iba a tener un impacto más importante que el esperado en sus balances.

– Resultados –

Lógicamente, las firmas más expuestas son las que reciben la mayor parte de sus ingresos fuera de Estados Unidos, comenzando por gigantes de la tecnología, fabricantes de equipos médicos y las empresas de servicios, según Kyriba, una plataforma de gestión de liquidez en las empresas.

Los efectos cambiarios podrían afectar los resultados de las empresas del S&P 500 de Wall Street, hasta en 40.000 millones de dólares en el primer semestre, pronostica Kyriba.

La fuerte remontada de las tasas de interés decidida por el banco central estadounidense (Reserva Federal, Fed) para combatir la inflación, combinada con el flujo de inversionistas hacia Estados Unidos en busca de colocaciones seguras en tiempos inciertos, terminó por impulsar el dólar.

El billete verde ganó un 13% frente al euro en los últimos 12 meses, aproximándose así a la paridad con la moneda europea, y con respecto al yen el precio del dólar ganó 22%.

“En el corto plazo, es una buena noticia para Estados Unidos pues esto hace que las importaciones sean menos caras, y por tanto puede frenar la inflación”, destacó Desmond Lachman, del centro de pensamiento Instituto de la Empresa estadounidense.

A mediano plazo, el efecto sobre la economía estadounidense es más sombrío porque si las exportaciones se hunden “esto aumentará el déficit comercial de Estados Unidos”.

Pero las multinacionales “no tienen realmente el control” sobre estos elementos, explicó el experto.

Sin embargo, las empresas pueden atenuar el impacto de las fluctuaciones de divisas extranjeras en las que establecen sus precios y sus facturas, adoptando instrumentos de cobertura (hedging).

La mayoría de las multinacionales adoptan estos mecanismos para tratar de predecir la evolución de las cotizaciones, explicó Bob Stark, de Kyriba.

Stark reconoce que no es una ciencia exacta, en especial en un periodo de gran incertidumbre sobre la inflación, las tasas de interés o la posibilidad de una recesión, entre otras.

– Múltiples escenarios –

Pero “desde el inicio de la pandemia, los directores financieros se han vuelto mucho mejores para evaluar múltiples escenarios y actuar en consecuencia”, estimó Stark. “Si se puede evaluar el impacto de diferentes escenarios en las proyecciones de flujo de caja, entonces pueden tomarse mejores decisiones”.

La firma de equipamiento deportivo Nike, por ejemplo, previno el lunes que los efectos cambiarios recortarían su facturación anual en varios puntos porcentuales.

La fuerte volatilidad actual de las divisas también significa que se vuelve cada vez más caro cubrirse de los efectos cambiarios. Algunas empresas escogen no protegerse para no pagar las primas.

Entre los otros instrumentos a su disposición, las multinacionales también pueden reducir su exposición ajustando sus prácticas: pagando a sus proveedores japoneses en dólares por ejemplo, renegociando los precios, incluso cambiando de país para aprovisionarse.

También pueden esperar un retroceso del billete verde antes de traer sus ganancias a Estados Unidos. (AFP)