Ven al misil hipersónico ruso “Zircon” como un cambio del equilibrio de poder en los océanos

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El misil hipersónico Zircon permitirá a Rusia tomar una posición dominante en los océanos, ya que tiene una velocidad tan alta que los sistemas de defensa aérea y de guerra electrónica del enemigo no pueden “repeler su ataque en ninguna circunstancia”.

Gracias a la finalización exitosa de las pruebas del último misil hipersónico ruso “Zirkon”, este último comenzará a entrar en servicio con la flota rusa en los próximos meses. Su aparición en servicio con la Armada rusa permitirá cambiar radicalmente el equilibrio de fuerzas en los océanos.

Después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunciara oficialmente la inminente puesta en servicio del misil hipersónico Tsirkón en el país a final de año, los medios de comunicación mundiales anunciaron que el desarrollo único permitiría a Rusia ocupar una posición dominante en los océanos, ya que hoy los medios para interceptar con éxito el misil hipersónico son imposibles bajo la tecnología actual. Ningún país del mundo tiene este tipo de armas, a excepción de Rusia y China.

La edición británica del Daily Mirror describió la declaración de Vladimir Putin como una “amenaza escalofriante”, lo que probablemente se deba al hecho de que en los últimos seis meses las relaciones entre Rusia y el Reino Unido se han deteriorado significativamente, y las amenazas anteriores contra Moscú ahora pueden volverse en contra de Londres.

Características del misil

Desde su inicio, el Tsirkón ha sido uno de los proyectos más secretos de la industria de defensa rusa, por lo que sus parámetros todavía se desconocen por motivos de seguridad nacional. Sin embargo, tras una serie de pruebas, se dio a conocer lo siguiente: el misil de crucero hipersónico 3M22 Tsirkón es capaz de alcanzar velocidades equivalentes a Mach 9 y tiene un alcance de más de 1.000 kilómetros. Alcanza una velocidad máxima de unos 2,65 kilómetros por segundo a una altura de 20 kilómetros, es decir, más de 10.000 kilómetros por hora, lo que le permite alcanzar objetivos terrestres y marítimos a una distancia de más de mil kilómetros en cuestión de minutos. 

Debido al largo alcance de este misil, los objetivos enemigos pueden ser alcanzados sin amenaza alguna para los barcos y submarinos que se convertirán en portadores de estos misiles.

También se  señala que si la distancia es de 1.000 kilómetros, “el tiempo de vuelo sería de 580-620 segundos.

La apariencia de los misiles también se mantiene en secreto: se cargan en el buque en contenedores cerrados. El comandante afirma que solo lo vio durante el lanzamiento, cuando apenas se divisa entre humo y fuego. Sin embargo, según Krojmal, se puede juzgar con certeza el tamaño del misil basándose en las características de su lanzador. Así, el Tsirkón tiene unos 9 metros de largo y 60 centímetros de diámetro.

Gracias a las tecnologías de baja detectabilidad, se conocerá sobre el lanzamiento del Tsirkón solo cuando alcance su objetivo, mientras que su trayectoria variable lo oculta de los radares enemigos.

Agencias