APOSTILLAS DEDUCTIVAS -10-: El poema Haiku japonés…

un canto de gracias, virtudes y engrandecimiento de la naturaleza (animal y vegetal)

Federico Sánchez (FS Fedor)

El Haiku俳句– es una forma de poesía tradicional japonesa, un poema breve, formado por tres versos.

Cada verso tiene 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente. Pero puede variar esta extensión.

La poética del Haiku, o sea su objetivo, su filosofía  estética  y significativa, está basada en el asombro que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza, y por extensión la posible “impresión” que pueda causar en el lector, ante la salida inesperada, en términos li terarios y de contenido, que ofrece el poeta.

Su verso final, que puede ser de 5 silabas  o de 7, debe  crear  en el lector “un golpe de efecto”; esto es, un arrobo, una sorpresa. Que quede denodado sentimentalmente.

De los tres versos, el final necesariamente no tiene  que  ser una continuidad del verso o los versos  anteriores,  pero  debe  tener  una conexión significativa; una lógica que lo unifique. Un sentido, aún sin un razonamiento aparente…

El Haiku es la vía de los sentidos. Va hacia los sentidos:

  1. un asombro auditivo,
  2. una admiración visual,
  3. un contacto táctil,
  4. una atracción olfativa,
  5. un sentir gustativo…

El tópico o tema tiene que ver con la naturaleza y sus componentes fáunicos y florales.

Actualmente hay poetas de Haiku que prescinden  completamente del metro de diecisiete sílabas en los tres versos, o sea 5, 7, 5, y escriben poemas sin metro (cantidad de sílabas) alguno. Y sin embargo, son considerados Haiku.

Entre sus versos puede haber contradicciones conceptuale s para crear un tercer sentido inusitado.

Los haikus sobre los lugares de la naturaleza pueden estar estilizados,

o sea, “fantaseados”, deformados.

El Haijin, o sea, el poeta, sólo escribe para su agrado (muy personal). Si el lector quiere  acompañarlo  en esa aventura  interior,  en ese agrado íntimo, bienvenido sea…

Veamos algunas orientaciones, explicadas por los poetas y críticos literarios japoneses:

  1. Lo grande puede ser pequeño si está lejos y lo pequeño puede ser grande si está cerca.
  2. En su objetivo, los haikus se ocupan de la naturaleza, no de asuntos humanos.
  3. Necesariamente los haikus no tienen que  ser soluciones, proposiciones lógicas; tampoco su razonamiento tiene que aflorar a la superficie.
  4. Los conceptos deben  explicarse  por sí solos,  con palabras  tensas, sin añadir nada inútil.
  5. Los versos están basados en la realidad: la flora y la fauna, aunque sus conceptos sean estilizados, distorsionados o exagerados…

Ahora me presento como poeta Haijin, con ejemplos de mi poemario Haiku, titulado:

Tiembla otoño su quietud (de lluvias tenues e inclemencia…)

100 poemas haikus (Primera parte 1-25 haikos).

1-

Tiembla  la quietud. La naturaleza se oye. Cae la montaña.

2-

El arco iris se expande, derrama sus colores.

Sola, la noche negra.

3-

Cae la palmera,

el poema se arruina. El Haijin llora.

4-

Reptil huyendo. Rastrillado el camino. Rara la noche.

5-

De ruina en ruina, lenta anda la selva.

Un sol triste.

6-

Se prohíbe andar entre ramos y flores. Azucenas blancas.

7-

Noche bramante:

huyen los búhos sin luz. El lobo aúlla.

8-

Leve luz de luna; entre rayo y rayo

aves huyen a la oscuridad.

9-

Crujiendo con ansias,

juncos reverdecidos agradecen. La lluvia cae.

10-

En la hojarasca

la golondrina espera. El verano ondea.

11-

Montañas escupen; fríos inviernos de luz.

Chimeneas encendidas.

12-

Gaviotas planean;

ruge el violento viento. Cae el pichón.

13-

Un pichón valiente;

le renacen alas batientes. Se sonroja el viento.

14-

Cucurucú  leve; cantó sólido el gallo. Amaneció temprano.

15-

El pescador iluso,

qué tan bien le habrá ido, hoy que llueve tanto.

16-

Corrientes de aguas. Peces a la deriva.

El pelícano sonríe.

17-

El crisantemo se abre; pétalos de color caen. Un río repleto de luz.

18-

Negros sus ojos,

el colibrí se deslumbra. La flor del sol.

19-

Un silbido, el ave.

Ramas baten su plumaje. Un pozo se atraganta.

20-

Una luz intermitente.

La sombra que se asombra. Luciérnagas volanderas.

21-

El jengibre arde;

caliente la madrugada. El león se embebe.

22-

Sobre el tejado,

hojas secas y calientes. Brilla el eterno sol.

23-

El gato resbaló.

Gris oscuro el dolor. Siete vidas no son nada.

24-

Alta la luna.

Abajo, el sol calcinante.

Espejo dudoso.

25-

A flor de labios,

los picos de aves esperan. El gusano gruñe.

El autor es periodista, publicista, cineasta, catedrático, escritor (poeta, narrador, dramaturgo, ensayista).

E-Mail: anthoniofederico9@gmail.com. Face Book.

Wasap: 809- 353-7870.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

once + once =