Rusia empieza la producción de los sistemas antiaéreos S-500

Ya se ha iniciado la producción de los primeros sistemas de defensa aérea rusos S-500 Prometei. Sputnik ha recopilado las últimas informaciones sobre este novedoso sistema.

A finales de febrero, el vice primer ministro ruso encargado de supervisar el sector militar industrial, Dmitri Rogozin, reveló al diario Kommersant que la Fábrica de Vehículos de Nizhni Nóvgorod había comenzado a producir los chasis de los sistemas de defensa aérea S-500. Las características anunciadas de los S-500 son bastante prometedoras: un alcance efectivo de hasta 600 km, capacidad de derribar misiles balísticos de mediano alcance y ojivas de cohetes intercontinentales en su etapa final de vuelo. Su sistema de control proporciona al operador la posibilidad de realizar un seguimiento simultáneo de hasta 20 objetivos y permite integrar a los S-500 Prometei en una red compuesta por S-400 Triumf y S-300.

Debido a las características geográficas de Rusia —que la convierten en el país más grande del mundo— es prácticamente imposible e innecesario crear un escudo de defensa antiaérea a lo largo de toda su frontera. No obstante, los S-500 irán destinados a crear ‘cúpulas’ protectoras sobre las grandes ciudades e infraestructuras más importantes del país, recoge el medio Izvestia en un análisis. Por el momento, las primeras unidades de los S-500 serán desplegadas en las cercanías de Moscú.

Siguiendo el programa de rearme actual, para finales de 2020 deberán estar en servicio 56 divisiones de S-400 y diez divisiones de S-500. Las previsiones en cuanto a los S-400 están siendo implementadas con éxito: para finales de 2017 ya había 46 divisiones en servicio. Los S-500, por su parte, solo están entrando en la fase de producción y su puesta en servicio dependerá en gran medida de su desempeño en las pruebas de explotación.

Actualmente, el S-500 no tiene análogos en el mundo. Los sistemas actuales en servicio que más se le asemejan son los THAAD, Aegis o el Arrow israelí. Los S-500 son la máxima expresión de la experiencia que ha ido acumulando Rusia en el desarrollo de sistemas de defensa aérea. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial a mediados de la década de 1940 la entonces Unión Soviética basó su estrategia de defensa en preparar una guerra con un enemigo que tendría una estrategia ofensiva y una amplia superioridad aérea.

El establecimiento de la paridad nuclear amortiguó las amenazas de conflicto inminente entre los bloques capitalista y socialista, pero la filosofía de defensa primero de la URSS y posteriormente de Rusia no cambió. Los sistemas de defensa aérea siempre han sido una de las principales fuentes de ingresos de exportación de la industria armamentista del país. Y los S-500 Prometei prometen despertar interés por los sistemas rusos en el mercado internacional.

 

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