La guerra del gas de Netanyahu contra Líbano

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme

El presidente libanés, el general Michel Aoun –a quien entrevisté en su residencia de Rabié, afuera de Beirut, meses antes de su asunción presidencial (https://goo.gl/prDpAu)–, firmó, coincidentemente un día antes de los masivos y desproporcionados ataques de Netanyahu, un relevante acuerdo con las gaseras Novatek (Rusia), Total (Francia) y Eni (Italia) para explorar su offshore gasero, lo cual produjo un feroz ataque del ministro de Defensa israelí Avigdor Lieberman, quien fustigó el acuerdo para explorar la parte del gas de Líbano, el bloque 9, de muy provocativo.

Avigdor Lieberman, anterior guarura (literal) de antros en Moldavia y hoy ministro de Defensa de Netanyahu, al más puro estilo cleptomaniaco de Israel –que por su depredadora naturaleza irredentista despoja todo lo que pueda desde territorios pasando por capitales (Jerusalén) hasta el término semita(https://goo.gl/pBA21X)– alega que el bloque 9 le pertenece (https://goo.gl/sSVxsf). ¿No lo sabrán países de la talla de Rusia, Francia e Italia?

La oferta gasera tripartita se escenifica con el fondo (sic) de dramáticas (sic) nuevas relaciones de defensa entre Rusia y Líbano, creando un nuevo cálculo (sic) político en el Mediterráneo.

Naturalmente que el espectacular acercamiento militar de Rusia y Líbano –que incluiría el uso de puertos y campos aéreos de este útimo por el primero, lo cual no ha pasado despercibido por China– ha indispuesto a EU que apoya sin tapujos a Israel.

La fuerza militar de Líbano es simbólica a grado tal que la guerrilla chiíta libanesa Hezbolá, a decir de los expertos, goza de mayor poderío y logística.

Dejo de lado las cuentas alegres que salvarían al Líbano de sus penurias económicas (https://goo.gl/Br7JNo) para centrarme en la posible zona de amortiguamiento de Rusia entre Hezbolá e Israel.

Según F. William Engdahl, al colocar su formidable presencia militar y energética en Líbano, Rusia en este punto, puede ser la única barrera (sic) a una nueva conflagración en el Medio Oriente.

Mientras The Jerusalem Postabreva en la orgía de una nueva guerra de Israel contra Hezbolá (https://goo.gl/iCmHLH), F. William Engdahl expone la coordinación de Netanyahu con Arabia Saudita a la que visitó (¡mega-súper-sic!) en noviembre pasado (https://goo.gl/7aL1P5) y comenta el artículo de Ghassan Kadi en The Saker, quien aduce que la reciente escalada entre Siria e Israel no es un preludio de una guerra mayor, sino que Israel mide las aguas, pone a prueba las capacidades de defensa aéreas de Siria y comprueba la determinación de Rusia para crear un verdadero equilibrio de poder en el Medio Oriente(https://goo.gl/XYwXnh).

A juicio de F. William Engdahl, la “decisión rusa de firmar un acuerdo de cooperación militar con Líbano, al mismo tiempo de que una importante gasera rusa obtiene derechos para explorar petróleo y gas en el offshorede Líbano, no es una decisión intempestiva. Es un movimiento calculado de ajedrez en una de las regiones más enredadas del mundo”.

Ahora ya sabemos la razón por la cual el atribulado Netanyahu atacó en forma desproporcionada a Siria/Irán/Hezbolá un día después al acuerdo petrolero de Líbano con Rusia/Francia/Italia que deja de lado a EU.

AlfredoJalife.com

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