La moneda china saca músculos: ¿cómo piensa Pekín acabar con la dominación de EEUU?

La política del presidente estadounidense Donald Trump de ‘EEUU primero’ tuvo un efecto opuesto: permitió que China avanzara en varias áreas, incluido el sector de la energía, señala Friedbert Pflüger, director del Centro Europeo de Energía y Seguridad de Recursos en el Royal College de Londres (EUCERS).

Donald Trump asegura que su reciente viaje a Pekín fue exitoso y argumenta que China organizó una cálida bienvenida. Sin embargo, su política de proteccionismo y “retirada al interior”, es decir, una retirada del ámbito internacional, llevó a EEUU a un retraso, explica Pflüger en su artículo para Energypost.

Energía

Pekín está llenando el vacío estadounidense de manera exitosa y rápida y desafía la hegemonía del dólar, que permitió que EEUU se convirtiera en una superpotencia. El autor observa que una de las manifestaciones de esta hegemonía es la capacidad de usar el dólar como arma económica e imponer sanciones contra otros países, como Rusia e Irán.Probablemente para no convertirse en víctima de las sanciones de Washington, Pekín pretende lanzar contratos de petróleo en yuanes convertibles en oro, opina Pflüger. Dado que China es el mayor comprador de petróleo en el planeta, el ‘petroyuan’ podría aplicarse como arma contra el dólar, sugiere.

Según el columnista, la introducción de los futuros del petróleo también podría llevar a una guerra de divisas y una mayor desviación del dólar en el comercio. El retorno de decenas de miles de millones de dólares a EEUU, reduciría la demanda de la moneda estadounidense y tendría unas serias consecuencias financieras, advierte.

Comercio Libre

“De repente, todo cambió: China, y no EEUU, protege el libre comercio”, observa Pflüger. Según el autor, lo demuestra el ambicioso proyecto chino ‘Un cinturón, una ruta’ (también denominado la Nueva Ruta de la Seda) que involucra a varias decenas de países en tres continentes, casi dos tercios de la población del planeta, casi un tercio el PIB mundial y alrededor de un cuarto del comercio mundial.Se estima que la cantidad promedio anual de las inversiones será de 1.7 billones de dólares, añade el analista. Además, la financiación se llevará a cabo principalmente por las instituciones financieras chinas —el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, Nuevo Banco de Desarrollo y el Fondo de la Ruta de la Seda— en vez del el FMI y el Banco Mundial, subraya.

Cambio Climático

Asimismo, la Nueva Ruta de la Seda se propone crear una red eléctrica mundial para combatir el calentamiento global, lucha donde Pekín también ocupó el primer puesto abandonado por Washington. China anunció su plan de convertirse en el líder mundial en este ámbito, recuerda el autor.Pflüger concluye que la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales en 2016 se debió “en gran parte a su imagen de un hombre de negocios astuto y exitoso”. Sin embargo, “los acuerdos comerciales y otras innovaciones del mundo de los negocios que trajo a la Casa Blanca, pueden tener un efecto a corto plazo para la economía del país. Pero este efecto palidece ante el impacto de los proyectos chinos en la economía, incluida la global”.

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